Mientras pienso y doy vueltas a la próxima entrada-reportaje que voy a publicar aquí, no me resisto a la tentación de escribir sobre el tema Megaupload. No me sorprende que esta noticia ocupe portadas en papel o abra informativos en radio o televisiones, territorio bastante poco grato para las noticias tecnológicas. En otro momento os explicaré por qué creo que los medios tradicionales siguen viendo como 'bicho raro' estos contenidos. No se puede negar el oportunismo del 'golpe' (leído en varios medios, como si de una banda de narcotráfico se tratara) asestado a la mayor página de descargas de los últimos años. Oportunismo porque se intenta aprobar una ley antipiratería en EE.UU. que ha indignado a grandes compañías con Wikipedia como abanderada. Además de coches de lujo y millones de dólares, cuenta el FBI que se ha incautado armas al dueño de Megaupload. Es verdad que aquí no es muy usual, pero sabemos que el mercado de armas en EE.UU. está presente en la vida cotidiana de muchos ciudadanos. Menos mal que no le han incautado un porro de hachís, sino le tildarían de narcotraficante.